Gran Tarot Belline
Francia, siglos XIX-XX — 78 cartas
Un tarot francés distintivo de 78 cartas, atribuido al Mago Edmond.
Arcanos Mayores
Los 22 arcanos mayores forman la columna vertebral espiritual del tarot. Cada carta representa un arquetipo universal, una etapa del viaje del alma.

El Loco
Libertad, movimiento, partida. Indica un nuevo ciclo, un impulso a seguir y una inestabilidad que canalizar.

El Mago
Comienzo, iniciativa, potencial. Da un paso simple y concreto: el impulso nace del primer gesto.

La Papisa
Interioridad, saber, espera fértil. Invita a observar, leer entre líneas y madurar antes de actuar.

La Emperatriz
Claridad, expresión, estrategia. Favorece las ideas, la comunicación, la creación y la decisión lúcida.

El Emperador
Estructura, estabilidad, marco. Habla de construcción sólida, responsabilidad y consolidación.

El Papa
Valores, guía, transmisión. Búsqueda de un sentido justo: consejo, compromiso, confianza e institución.

Los Enamorados
Elección, vínculo, deseo. Pone de relieve una decisión relacional o un dilema por resolver.

El Carro
Avance, voluntad, éxito. Indica movimiento y conquista si sabes llevar las riendas.

La Justicia
Verdad, equilibrio, decisión. Contrato, arbitraje y claridad para actuar con coherencia.

El Ermitaño
Retiro, prudencia, maduración. Tiempo lento, investigación y depuración para avanzar con justeza.

La Rueda de la Fortuna
Ciclo, giro, oportunidad. Cambio de fase: aprovechar el movimiento sin aferrarse al pasado.

La Fuerza
Coraje, dominio, constancia. Sostener con suavidad: canalizar la energía y perseverar.

El Colgado
Suspensión, cambio de perspectiva. Pausa útil antes de retomar de otra manera.

La Muerte
Fin necesaria, transformación, poda. Cortar, limpiar y recomenzar con más claridad.

La Templanza
Armonía, ajuste, circulación. Reparar, apaciguar y unir con equilibrio progresivo.

El Diablo
Deseo, apegos, poder. Pasión, materialidad y dependencias: ver los lazos y recuperar el control.

La Torre
Ruptura, revelación, liberación. Un choque que derriba lo falso y obliga a reconstruir.

La Estrella
Esperanza, sencillez, protección. Vuelta a lo esencial, inspiración y confianza.

La Luna
Intuición, emociones, niebla. Miedos, ilusiones y secretos: escuchar el sentir y aclarar.

El Sol
Claridad, alegría, éxito. Verdad compartida, vitalidad y cooperación.

El Juicio
Llamado, decisión, renacimiento. Anuncio, despertar y etapa decisiva.

El Mundo
Plenitud, integración, expansión. Final feliz, dominio y paso a otro nivel.
El Gran Tarot Belline: un linaje adivinatorio francés
Un nombre, varias realidades
El linaje Belline pertenece a la historia de la cartomancia francesa y está rodeado de cierto misterio. Conviene distinguir tres realidades bajo un mismo nombre: Belline, el vidente del siglo XX que popularizó el material; el Oráculo Belline, mazo de cincuenta y tres cartas con estructura propia; y el Gran Tarot Belline, verdadero tarot de setenta y ocho cartas.
El material simbólico se atribuye tradicionalmente al Mago Edmond, figura de la cartomancia parisina del siglo XIX cuya historia mezcla hechos y leyenda, antes de ser redescubierto y publicado en el siglo XX.
Una identidad visual propia
Aunque a veces evoca el Tarot de Marsella, el Gran Tarot Belline porta su propia identidad gráfica y simbólica, combinando referencias astrológicas y esotéricas en una estética singular. Respetando la estructura de un tarot completo de setenta y ocho cartas, puede leerse con lógicas cercanas a las del tarot, pero con un simbolismo que solo a él pertenece.
Cómo leer este mazo
En esta página puedes explorar sus veintidós arcanos mayores, cada uno con una guía detallada de su simbolismo y significado. Reconocer su identidad propia es la clave para leerlo no como una simple variante del Marsella, sino como un mazo dotado de su universo simbólico particular y de un lugar propio en la historia de las cartas adivinatorias francesas.