Glosario
Carta ética: definición
Conjunto de principios deontológicos que guían la práctica del tarot con respeto hacia el consultante.
La carta ética reúne los principios deontológicos que guían una práctica del tarot respetuosa con el consultante. Cubre el consentimiento, la confidencialidad, la ausencia de diagnóstico médico o jurídico y la honestidad intelectual.
Su función es distinguir la práctica reflexiva de la manipulación. Protege a la vez al consultante, de afirmaciones abusivas o angustiantes, y al lector, al fijar un marco claro de lo que el tarot puede y no puede ofrecer.
Entre sus puntos habituales figuran no predecir muerte ni enfermedad, no fomentar la dependencia, respetar la libertad de decisión de la persona y derivar a profesionales cuando la situación lo exige.
Una práctica ética cuida también el lenguaje: evita formulaciones deterministas que cierran el futuro y prefiere abrir posibilidades, recordando que la tirada orienta la reflexión y no sustituye la decisión personal.
Adoptar una carta ética, explícita o implícita, es una señal de seriedad: muestra que el lector entiende su responsabilidad y los límites de la herramienta, sobre todo ante personas frágiles o en situación de vulnerabilidad.
Aunque no exista un código único reconocido por todos, muchos lectores y asociaciones han redactado su propia carta ética, y conviene que cualquier consultante pueda conocerla de antemano: saber qué se va a respetar, qué tipo de preguntas se aceptan y cómo se tratan los datos personales forma parte de una práctica transparente y responsable.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué cubre una carta ética del tarot?
- Consentimiento, confidencialidad, ausencia de diagnóstico médico o jurídico y honestidad sobre los límites de la lectura.
- ¿Por qué es importante?
- Distingue la práctica reflexiva de la manipulación y protege tanto al consultante como al lector.
- ¿Qué evita un lector ético?
- Predecir muerte o enfermedad, fomentar la dependencia y usar formulaciones deterministas que cierran el futuro.